Vox y la voz de los demás

En estos días se ha comentado mucho la visita del líder de un partido español de ultraderecha que se reunió con líderes del PAN.




Más tardaron en reunirse que los panistas menos conservadores (o los más temerosos de no volver a ganar algo en 2024) empezaran a deslindarse de quien había invitado a los españoles y que no apoyaban las posturas intolerantes de ese movimiento.


Y tuvimos que ver "otra vez" a Lily Téllez desdecirse, que ella no sabía, que ella comete errores y lo mismo de otros personajes del PAN, quienes finalmente lo que hicieron fue culpar al mensajero, quien con sus palabras, se siente casi un mártir que piensa que Dios le tiene reservado un lugar por haber servido a tan noble causa: Ponerse de tapete para recibir a estos españoles que cual virus en su segunda cepa vienen como una nueva ola (la primera fue hace 500 años) queriendo recolonizar a la Nueva España.


De todo esto, como ya lo han dicho varios analistas políticos  el problema no es que aparezca alguien que expresa sus ideas, aunque apenas ayer pensara diferente, el problema no es que sea nativo o español. El problema más grande es que haya tantos ciudadanos que no leen, que no se informan, que no comparan las noticias de diferentes medios, en concreto, que no usan el sentido común y que aún con la evidencia de la realidad, prefieren creerle a quienes a través de un medio televisivo muestran una realidad falseada y tergiversada.


En fin que, en medio de este marasmo me acordé de una canción. Dicen que para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo. Pues bien, dirigido a los Vox españoles y a sus aplaudidores mexicanos, aquí la Fiesta Pagana del grupo español El Mago de Oz.


A bailar, y a dejar de pensar que la iglesia (cualquier iglesia) quiera decidir lo que deben hacer, pensar o decir todos los ciudadanos, no solo los creyentes.





 





Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Porqué Zangaruto?

Una muerte inútil.

Las camisas Ralph Lauren