Bajo un sauce



Me senté un momento a la orilla del camino,
bajo la sombra de un sauce.

Vi las venas marcadas en mis pies,
y la piel tostada de los brazos y las manos.

Tomé un sorbo de agua y levanté la vista.

Al fondo se veía la falda de una montaña,
como si fuera el lomo de buey agazapado.

Cerca del camino, se veía el cauce seco de un río
y otros sauces a sus costados.

Luego vi hacia uno y otro lado del camino.

Y pude ver, a un niño triste de un lado,
y del otro, a un anciano en paz.

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