El reino de Cristo no se basa en la violencia

Escrito el 28 de marzo de 2012


Leo en un portal de noticias que eso dijo en una de sus homilías el Papa Benedicto XVI en su visita a México.

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Y añadió: "...el reinado de Cristo no consiste en el poder de unos ejércitos para someter a los demás por la fuerza o la violencia..."

Este discurso, en relación a los tiempos que el país vive suenan razonables, se apegan a uno de los fundamentos del evangelio...y se pueden recordar los pasajes tales como el de la mujer que iba a ser apedreada, el dolor de saber que murió Lázaro o aquellos pasajes de misericordia en el evangelio de San Marcos...

Sin embargo, este discurso contrasta con la manera en que muchos creyentes, no sólo católicos, definen su fe como una cruzada contra el pecado, el paganismo o el ateísmo. Se les forma diciendo que son un ejército que no es de este mundo, que su patria es el cielo y que están en una batalla contra el demonio y todas sus obras.

Eso no sería problema si no fuera que para los cristianos eso no es metáfora. Ellos, y los musulmanes y los judíos piensan de manera similar, realmente creen que están en una guerra.

Ahora bien, dicen, no odiamos a las personas, odiamos al pecado y lo que deseamos destruir es el pecado, no al pecador. La gran dificultad es que no se les ha instruido lo suficiente en entender la parábola del trigo y la cizaña, de ahí el gran cúmulo de injusticias, de actos de soberbia e intolerancia que los creyentes comenten en nombre de este Dios que por boca de Jesucristo habló de perdonar, de otorgar el beneficio de la duda al otro, de no apagar la llama que aún humea.

Muchos creyentes arrasan con cizaña y trigo diciendo para sus adentros que si la intención es buena, ya Dios los perdonará cuando sena juzgados en el día final.

Aquí cabe una pregunta, el creyente actúa bajo la creencia que habrá un momento en que será juzgado por un dios que está al pendiente de sus acciones y que si cometió una injusticia Dios le cobrará sus malas acciones y premiará por las buenas, porque Dios es un dios justo. La pregunta es, ¿y esos no creyentes que padecerán las injusticias de los creyentes que no esperan en la justicia al final de los tiempos, sino que esperan que la justicia terrenal se aplique por igual, ellos que se jodan?  ¿Acaso los creyentes dicen al no creyente, si quieres ver como se juzga si dices que yo fui injusto, entonces conviértete para que al final de los tiempos Dios te diga porqué yo tenía razón?

Y finalmente, el discurso del Papa, de ser entendido tal cual, sin interpretaciones, significaría borrar de golpe todas aquellas historias del antiguo testamento, borrar a los Macabeos, Judith, Esther, David, Salomón y demás.

Pero no, eso no es así ni será. Y es ahí cuando se justifica que las Escrituras tienen una respuesta para todo, que se ajusta a los tiempos...mmm, y creo que se ajusta a los políticos también, y se ajusta a lo que sea con tal de tratar de dar explicación al comportamiento humano, a sus aciertos y errores.

Por contradicciones como ésta - que muchos teólogos han tratado de justificar e interpretar y que cuando uno no les encuentra consistencia, normalmente dicen: es demasiado para la mente humana, no trates de entenderlo, sólo acéptalo - dejé de creer hace algunos años.

Y creo que a partir de ahí, es cuando empecé a amar. O más bien, cuando empecé a encontrarle sentido al acto de amar.

No sé si ahora soy feliz, pero sí sé que estoy en paz, porque he amado y creo que el camino no es la guerra ni las armas ni la violencia.

No he sido bueno ni exitoso ni santo, pero he amado.

No busco ningún reino ni espero recompensa alguna, solo que he elegido amar, y eso para mí, es mi única religión, mi única norma, mi único camino.




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