El artista




No cantaba para agradar a los otros
cantaba por gusto
por necesidad
por pasión

Cada día cantaba y tocaba,
desafinado, arrítmico,
pero mientras lo hacía
veía al cielo

Sentía lo que cantaba

No lo hacía bien porque
fuera virtuoso

Lo hacía bien
porque lo hacía lo mejor
que podía

Alguna vez cantó para alguien
alguna vez pensó que
su canto le importaba a ella

Él no la buscó
ella se acercó

Pensó en algún momento
que no necesitaba más oyentes
con ella le bastaba

De buenas a primeras
ella se fue

Y él siguió cantando

Pero ahora
cada que lo hacía
lloraba hacia adentro

No obstante
seguía tocando
seguía cantando

Alguna vez pensaron
que su música era obscena
que mirar al cielo o cerrar
los ojos significaba que estaba loco

Lo apedrearon
rompieron su guitarra
y le cortaron la lengua

Ahora mendiga por las calles
lleva una lata con unas piedras
y lleva un ritmo mientras camina

Esa es su música

Y si alguien le da una moneda
y mira sus ojos

No se ve rencor en ellos
si acaso
una mirada triste
y de amor a la vez

Una mirada del que amó
a los que no quisieron
ser amados
a los que ni siquiera
supieron dejarse amar














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