Inicio del año 2009

(Publicado en enero de 2009, a diez años, las cosas no han cambiado mucho)


A veces uno quiere decir algunas cosas...a veces uno no quiere decir nada...
Dicen que el silencio también dice algo...

Espero decir algo cada semana en este 2009. Será un propósito.

Este año, en México no ha empezado con un levantamiento armado, aunque el mítico Subcomandante Marcos y las comunidades zapatista iniciaron la celebración (primera, dicen) de la Digna Rabia desde los últimos días de diciembre.

Por otro lado, en Oriente Medio, ante el recrudecimiento de los enfrentamientos entre Israel y la comunidad palestina, y la muerte de uno de los líderes del grupo armado Hamas, los palestinos comenzaron algo que llamaron el Día de la Ira.

Para los zapatista es legítimo celebrar con rabia, ser un movimiento que lucha por aquello que les fue arrebatado, su tierra, respeto, libertad, etc. Para los judíos es legítimo luchar por una tierra que les pertenece porque Dios se las dio en herencia.

Hoy, un columnista se refería a un programa de Discovery Channel en el que se hablaba de aquellos posibles peligros a los que se enfrenta la vida humana como hoy la conocemos. El programa planteaba el riesgo que existe de que la humanidad termine por una erupción gigantesca de un volcán, por el impacto de un meteorito, etc.

Tal parece que existe un peligro mayor que aquel que pueden representar todos los fenómenos naturales a los que estamos expuestos: la estupidez humana.

Decía Albert Einstein: Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.

Hoy son más fuertes los prejuicios que las realidades. Nos preocupa más la imagen que la verdad, porque la imagen es una, pero la verdad puede ser diferente para cada quien.

Así el subcomandante, aferrado a aquellos tiempos de caudillos que son valiosos porque respondieron a los retos de ese tiempo, no se da cuenta, él y los zapatistas y sus simpatizantes que los tiempos de ahora requieren menos posturas dignas, menos caudillismos de ocasión y más actitudes de integración, de reconstrucción. ¿De que le sirve al país que alguien le saque a todos los políticos sus verdades, verdades que ya todos conocemos?

El país lo que menos requiere es un celebración donde se dignifique la rabia, así como el mundo no está para ver como un pueblo se hace de una tierra que considera suya emprendiendo una guerra santa mientras las grandes potencias observan cómo se pasa por encima del pueblo palestino, así y musulmán como es.

Todos estamos más o menos enfermos de rabia. Todos tenemos nuestro Día de la Ira, y a veces no es uno a la semana, sino varios. Ira o rabia por que el dinero no alcanza, porque no podemos entendernos con las palabras, aunque hablemos el mismo idioma. Ira o rabia porque los demás no respetan las leyes, ni el vecino ni los políticos.

Es triste, pero que estemos continuamente llenos de ira o rabia, no es una razón para celebrarlo.

¿Qué hacer? Ese es el reto.

(Actualización: Al menos en México, con el nuevo gobierno, se está canalizando mucha de la ira y la rabia que había en muchos ciudadanos que veían con impotencia a los corruptos, a los medios de comunicación que se vendían al mejor postor, etc. Y curiosamente, este nuevo gobierno ha causado ahora la ira de unos cuantos que dicen ser la mayoría de los mexicanos y que se aferran a que México siga igual, donde los ricos sean más ricos y los jodidos más jodidos)

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Porqué Zangaruto?

Una muerte inútil.

Baila...y cállate