Arbol que nace torcido...¿jamás su tronco endereza?

(Publicado el 6/2/10. Me deja un poco sorprendido, pero al mismo tiempo es un consuelo, que hay ciertos principios en los que he creído, y que se han mantenido firmes todo este tiempo. Me he equivocado en quien confiar y a quien amar, más no por eso pienso que toda la gente es así. He crecido en una familia, en una cultura cristiana con prejuicios, pero afortunadamente, de alguna manera, me he resistido a creer que mi "experiencia¨ me diga cómo las personas serán o actuarán. Es mejor creer que puede pasar lo mejor, aunque le den a uno con la puerta en las narices)


Prejuicio.


En la página wordreference.com se define esa palabra como:


"Juicio u opinión, generalmente negativo, que se forma inmotivadamente de antemano y sin el conocimiento necesario".


Es a partir del conocimiento de ciertas personas, después de años de tratarlas que tal vez, y sólo tal vez, uno se puede formar una opinión medianamente cercana a la realidad respecto a ellas. No obstante, a pesar de los años, aún se corre el riesgo de estar equivocado.


Por otro lado, según dice el refrán que da título a este texto, las actitudes que vemos en ciertas personas o lo que suponemos que ellos son, frecuentemente nos hace pensar que serán así el resto de su vida.


Bueno, si hasta la fecha soy profesor y encuentro sentido el serlo, es porque pienso que los estudiantes que llegan a la preparatoria o la universidad, ya con muchas ideas arraigadas en su cabeza, y muchas veces no ideas precisamente loables (baja estima propia, odio, egoísmo, soberbia, dependientes, etc.) pueden cambiar, pueden corregir algunas ideas que les permitan crecer como individuos.


Es muy común dar por muerto al que no lo está o apagar la mecha que aún humea.


Hace algunos años vi una película que dejaba entrever algo de esto que escribo. Sixteen blocks (Muerte súbita) con Bruce Willis. Es una película clase B, para muchos, sin pena ni gloria, pero propone ciertos prejuicios que se tienen hacia un convicto, y la lucha de éste por lograr que los demás crean que es posible cambiar las circunstancias en las que está.


Si los demás no lo creen, yo debo creer que puedo cambiar mi circunstancia, si es que debo hacerlo para ser mejor persona.





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