Germán Dehesa, Rulfo y Amlo

Hace varios, muchos años ya, que conocí a Ricardo Garibay, Germán Dehesa y Carlos Monsiváis.

El primero fue el que se fue antes que los otros dos. Recuerdo un programa que hizo junto con el segundo, y que yo veía con asiduidad, en el canal 13, cuando aún no se llamaba así. Imagínense, un programa cultural a las 4 de la tarde. ¿Qué se ve hoy día a esa hora? La Chapoy y su pseudocultura. Y no sé porqué lo veía. Mis padres no lo veían. Y tenía 17 o 18 años.

Germán Dehesa y Carlos Monsiváis fueron excelentes en la ironía y el sarcasmo.

Excelentes en el manejo no sólo del lenguaje, sino también expertos en la cultura general e historia mexicanas. Era un gusto leerlos y escucharlos. Tenían columnas periodísticas y participaciones en programas de radio y tv.

Este video es una conferencia de Dehesa acerca de Juan Rulfo. Y es sólo un botón de muestra de lo que él sabía hacer con el lenguaje.

Escuchar esta conferencia, la cual fue hecha, por lo que dice, al inicio o por iniciar el mandato de Ernesto Zedillo (aunque diga 1986), es darse cuenta lo que en ese tiempo algunas voces ya denunciaban, que el sistema político no podía seguir igual.

Por tanto, menciona que la novela de Pedro Páramo habla de un México que los políticos nunca habían querido ver, el de los pobres, el de los jodidos, los sin esperanza, el de los pueblos donde todo está muerto y solo se respira odio, indignación.

Ojalá estos tres personajes hubieran vivido para ver el inicio de esta 4T. Dirán muchos que cuáles cambios, que es lo mismo. Claro, si se escucha a López Dóriga o Fernanda Familiar, estoy de acuerdo. Y los detractores de Amlo se esfuerzan en hacerlo parecer que es igual a los del pri o del pan. Y él ha reiterado: "no somos iguales".

Pero a pesar de errores humanos, de cambios que aún no se ven con claridad, existe el compromiso de un hombre que conoce esos pueblos polvorientos descritos por Rulfo, existe el compromiso de un hombre que ha sabido siempre de los mexicanos de a pie, de los que comen una vez al día, de los que no han tenido trabajo por meses, de los que han visto perder sus tierras, de los migrantes, etc.

Es recomendable, finalizo, escuchar lo que Germán Dehesa dice acerca del significado de "Mandatario".

Y la conferencia la remata con el poema de Sabines que Dehesa menciona que lo escribió ya postrado debido a una fractura que se complicó misteriosamente, Me encanta Dios. Un grito desgarrador, un grito de impotencia, disfrazado de una especie de canto amoroso hacia alguien que, si es amoroso, al mismo tiempo puede ser increíblemente cruel.





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