El arte, las matemáticas y yo


Me preguntaron hace poco que por qué elegí ser profesor.

La verdad es que yo no pensaba ser profesor, pero al tener la oportunidad de serlo, lo asumí con gusto y responsabilidad.

Y no sólo he disfrutado serlo, sino también encontrar la relación entre las matemáticas y el arte. Las formas, los patrones, la armonía, la belleza, es un gusto observar su relación en el trabajo de otras personas, alumnos sobre todo, y tratar de ser parte de esa actividad creativa que aprovechan estas relaciones.


La segunda imagen es trabajo de una alumna


El arte no sólo es exponer en la galería, la belleza de un edificio o un centro cultural es un homenaje a las matemáticas expuesta de manera permanente, en la calle.







No soy un profesor con ídolos como los Beatles, no soy nadie especial, pero me gusta lo que hace.

Me gustan los tacos, lo mismo que los tamales, un buen café, una cerveza fría, un buen vino, pero últimamente, disfruto ver, observar la belleza, en todas sus formas, en todas sus manifestaciones, y las matemáticas me han ayudado a apreciarla.



Roppongi Hills, Tokio

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