Distraído por soñar

De la canción Qué distracción, de Silvio Rodríguez.
Una pequeña joya que encontré por accidente.
Como muchas de las buenas cosas que he hallado.
Escribo esto en un momento donde todo parece sobrellevable.
No fácil, no con certeza, pero manejable.

Un momento donde uno se da cuenta que ha pasado culpándose por un montón de cosas en las que nunca hubo maldad ni intención de dañar a nadie y más bien, al contrario, donde se tuvo fundamentalmente como única razón, algo parecido a lo que algunos llaman amor, término tan devaluado que cuando alguien habla del tema, de inmediato se le cataloga a ese alguien como un tonto soñador.








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