Tres museos en 20 días

1. Kandinsky (28 de diciembre de 2018)

El fin de año fui al sur del país y estuve de paso un día en la Ciudad de México. Sólo fueron unas horas, y el único objetivo que tenía era visitar el Palacio de Bellas Artes donde se exponía una selección de obras del pintor ruso Kandinsky.

Las obras estaban ordenadas de tal forma que uno observa la evolución del pintor a lo largo de los años, de pintar paisajes como varios de sus contemporáneos, hasta llegar a lo abstracto. Se observa su filosofía del color, diferentes técnicas usadas, así como la relación del color con la música, como se describe en un texto.


























2. Museo IIC - UABC  (10 de enero de 2019)

A este museo, ubicado a unas calles de la frontera de México con EU, he ido unas dos o tres veces en los años que llevo viviendo aquí en Mexicali.


Se encuentra en una de las colonias más antiguas de la ciudad, la colonia Nueva, una zona muy tranquila, como propicia para lugares como un museo.

Tiene dos salas permanentes, una referente a la migración y otra referente a la zona de la Baja California vista desde las diferentes eras geológicas. Quizá fue la primera vez que visité ese museo que estando en la primera sala caí en la cuenta de que yo era un migrante.




Y hay una tercera sala donde se tienen exposiciones temporales.

En estos días esa sala alberga parte del trabajo fotográfico de Antonio Turok, del que no había escuchado hablar. El trabajo en cuestión reúne testimonios visuales de varios conflictos armados ocurridos en la segunda mitad del siglo XX en la región de Centroamérica y Norteamérica. Se observan, por tanto, imágenes de los conflictos en El Salvador, Nicaragua, México y Estados Unidos, entre otros.

Es un recorrido que muestra imágenes de indígenas, mujeres, niños, hombres, ancianos, en medio de la guerra, rodeados de la guerra, atravesados por la guerra. Y es significativo, ver en medio del conflicto, la dignidad de los indígenas. Una de estas fotos puede ser toda una lección de vida. Y recuerdo esas palabras de aquella vieja canción latinoamericana:

"Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente..."










































3. Museo del Vino (12 de enero de 2019)

Está ubicado por el Km 70 de la carretera Tecate-Ensenada. Un moderno edificio donde se puede participar de degustaciones de los vinos que se producen en el Valle de Guadalupe y toda la Ruta del Vino de Baja California.

El recorrido comienza haciendo una revisión de los orígenes del vino, de los cuales los investigadores dicen que se ubican en Georgia, uno de los países que alguna vez fueron parte de la URSS.

Luego se habla de los materiales para producir el vino, y cómo se fabrican. Los barriles, los tapones de corcho, las botellas.

También se habla del proceso para producir el vino, los tipos de vino y las casas productoras de vino en esa región.

La última sala muestra algunas obras artísticas inspiradas o relacionadas con el vino.

Es un deleite, tanto el museo como el vino.












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