Ir al contenido principal

La niebla



La mitad de mi niñez la recuerdo en dos lugares donde la niebla era algo cotidiano.

El pueblo de mi madre, Atzalan, donde casi todo el año había niebla, por lo menos en las mañanas, pero en invierno todo el día había niebla. Muchas veces esa niebla estaba bañada de una lluvia muy fina, la llovizna.

Eran días de guardar, de guardar el cuerpo tomando café o atole y garnachas de de Doña Serafina, las garnachas eran un platillo de dioses. Tortillas freídas en aceite y bañadas con salsa y carne de res deshebrada. Podía comerme más de cinco en una noche.



Pero si se salía a la calle, al menos a comprar las garnachas, caminar en medio de la niebla, y bañarse con la llovizna era como si esa lluvia fina no sólo mojara el rostro, sino también el alma, y fuera como agua para la hierba, le comunicaba vida. No sé porqué, pero uno se sentía bien, mojándose con la llovizna en medio de la neblina.



Y otro lugar que recuerdo cubierto de neblina, es la ciudad donde nací, Xalapa.

Recuerdo los días de invierno, y sus callejones vacíos de gente y llenos de niebla y de melancolía y de belleza. Era común salir en la noche y caminar en medio de la niebla para llegar a comer churros y chocolate en alguno de los lugares del centro.

Y la neblina cuasi eterna en la cara oriental del Cerro de Macuiltépetl, a donde se puede ir a hacer ejercicio en las mañanas y se puede encontrar con una zona despejada y la otra cubierta de neblina.


Y ha sido un buen momento, encontrar estas últimas dos mañanas, en Mexicali, cubiertas con una neblina bastante efímera, pero neblina al fin.

Es la neblina una de esas cicatrices que llevo en el alma, una de esas heridas de la niñez.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Porqué Zangaruto?

Abuela y padres (1966) Bueno, creo que esta palabra es sinónimo de zopenco, tonto y similares. Esa es la definición en el diccionario de la lengua española Porrúa. Sin embargo, el tío Julio me dijo que en Atzalan, de donde es la familia de mi madre, zangaruto significaba alto, zancón, del que parece caminar con zancos.  En fin, sea como sea, más que por el significado, la elegí porque mi abuela materna, nativa de Atzalan, solía decirme así. Ella fue una de las personas a las que más estuve unido y por lo tanto, que más me han influenciado y recuerdo, por eso el nombre de este blog. Recordando a doña Benita Onofre

Apología de la obsesión (Video clip de la canción Te estoy queriendo tanto de Corcobado)

"Es una locura amar, a menos que se ame con locura" Proverbio italiano He visto este videoclip y creo que si la intención del autor es incomodar, cuestionar, desbalancear, lo logra muy bien. Quizá haya que separarlo en dos partes: el formato, la forma en que fue grabado, por un lado, y por el otro, el contenido de la letra. En cuanto al video, yo no recuerdo muchos videos en donde el vocalista sea también el personaje central de la historia que se está interpretando. También es interesante que casi en su totalidad el cantante está representando su papel y está cantando, hay unas pocas partes en las que no, pero la sincronía es perfecta. Quizá lo diferente de este video es el close up casi sostenido en todo el video de un aquelarre amoroso donde no vemos más que a la pareja, del cuello o de los hombros para arriba. Es posible que sobre todo al verlo la primera vez, resulta chocante, inquietante, molesto, ser espectador de un beso de dos extraños a tan corta dist

Mujer que mira el techo

"Aunque soy un pobre diablo casi siempre digo la verdad [...] Dejo sangre en el papel [...] y cada verso es un girón de piel" Víctor Manuel cantante español Una mujer que mira el techo mientras un hombre se mueve agitadamente sobre ella. La mujer solo está aguantando, esperando que el hombre termine.  Mira el techo o mira hacia a un lado, intentando evadirse, sentir que no está ahí. El hombre, cuando se distingue por un machismo anacrónico, no piensa ni por un instante si la mujer debe sentir también placer, él ha sentido placer al entrar y quiere terminar pronto, como cualquier otro macho de una especie diferente que solo busca entrar y eyacular por instinto para asegurar su progenie. Es posible que cuando una mujer mira el techo, mientras espera, con dolor, enojo, tristeza, miedo, asco o indiferencia, en ese momento el hombre que está sobre ella deja de ser hombre, en el sentido de género, deja de ser humano. No hay empatía, no hay ese "considerar al otro o la otra&quo