Ir al contenido principal

Dos ancianos, un concierto y un cocodrilo

Vivimos en un mundo en el que nos encanta que las cosas ocurran de cierto modo, en el momento que nosotros queremos.

Nos encanta no sólo esperar que las cosas pasen como deseamos, sino que en el extremo de la impertinencia, buscamos que en la vida de los demás las cosas ocurran como nosotros queremos.

No damos pie a la libertad de los otros, a la sorpresa del azar, a los accidentes inesperados, no necesariamente desafortunados muchas veces.

Escribimos un guión para nosotros y para los demás y esperamos que todos los actores se apeguen al papel.

No obstante, siempre hay algunos que se oponen a seguir las reglas, los patrones que han trazado los demás.

Hoy he leido que en Alemania un par de ancianos, residentes en un asilo, se escaparon para asistir, según la nota, al festival de Heavy Metal más grande del mundo, el Wacken Open Air. La nota dice que después de que se dio la voz de alarma en el asilo, la policía los encontró en el festival, y aunque se resistieron, al final, volvieron al asilo.


Ver nota. 

(Hoy, un día después de publicar este post, leo otra nota donde se desmiente que dos ancianos, que ni eran tan ancianos, se hayan fugado del asilo para ir al concierto. No obstante, ojalá hubiera ocurrido).

Qué sensación de libertad, de romper los moldes porque la vida ocurra, porque el júbilo se desborde, y al mismo tiempo impotencia por ver a tantas personas incapaces de darse un espacio para el gozo y la alegría.

Y luego, leo que un viajero, en su trance por el Amazonas, observó a un cocodrilo adornado con mariposas, lo cual resulta ser un caso bastante común pues el agua en la piel del reptil, incluyendo las lágrimas, sirven de alimento para esos bellos insectos.

Ver nota.

Quizá notas como las de estos ancianos y su escapada al concierto, haya sido verdad o no, son un alimento a la esperanza, a la posibilidad de lo inesperado o políticamente correcto, como las lágrimas de un cocodrilo.









Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Porqué Zangaruto?

Abuela y padres (1966) Bueno, creo que esta palabra es sinónimo de zopenco, tonto y similares. Esa es la definición en el diccionario de la lengua española Porrúa. Sin embargo, el tío Julio me dijo que en Atzalan, de donde es la familia de mi madre, zangaruto significaba alto, zancón, del que parece caminar con zancos.  En fin, sea como sea, más que por el significado, la elegí porque mi abuela materna, nativa de Atzalan, solía decirme así. Ella fue una de las personas a las que más estuve unido y por lo tanto, que más me han influenciado y recuerdo, por eso el nombre de este blog. Recordando a doña Benita Onofre

Apología de la obsesión (Video clip de la canción Te estoy queriendo tanto de Corcobado)

"Es una locura amar, a menos que se ame con locura" Proverbio italiano He visto este videoclip y creo que si la intención del autor es incomodar, cuestionar, desbalancear, lo logra muy bien. Quizá haya que separarlo en dos partes: el formato, la forma en que fue grabado, por un lado, y por el otro, el contenido de la letra. En cuanto al video, yo no recuerdo muchos videos en donde el vocalista sea también el personaje central de la historia que se está interpretando. También es interesante que casi en su totalidad el cantante está representando su papel y está cantando, hay unas pocas partes en las que no, pero la sincronía es perfecta. Quizá lo diferente de este video es el close up casi sostenido en todo el video de un aquelarre amoroso donde no vemos más que a la pareja, del cuello o de los hombros para arriba. Es posible que sobre todo al verlo la primera vez, resulta chocante, inquietante, molesto, ser espectador de un beso de dos extraños a tan corta dist

Mujer que mira el techo

"Aunque soy un pobre diablo casi siempre digo la verdad [...] Dejo sangre en el papel [...] y cada verso es un girón de piel" Víctor Manuel cantante español Una mujer que mira el techo mientras un hombre se mueve agitadamente sobre ella. La mujer solo está aguantando, esperando que el hombre termine.  Mira el techo o mira hacia a un lado, intentando evadirse, sentir que no está ahí. El hombre, cuando se distingue por un machismo anacrónico, no piensa ni por un instante si la mujer debe sentir también placer, él ha sentido placer al entrar y quiere terminar pronto, como cualquier otro macho de una especie diferente que solo busca entrar y eyacular por instinto para asegurar su progenie. Es posible que cuando una mujer mira el techo, mientras espera, con dolor, enojo, tristeza, miedo, asco o indiferencia, en ese momento el hombre que está sobre ella deja de ser hombre, en el sentido de género, deja de ser humano. No hay empatía, no hay ese "considerar al otro o la otra&quo