Era el mar




"Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios"
Mateo 5




¿Podemos tener la certeza
de decir: ese es el mar
y ese es el cielo?

¿Podemos ser tan definitivos
de decir esto esta bien
y esto está mal?

Siempre me ha llamado
la atención esa absoluta certeza
de algunas personas acerca
de lo que hablan o dicen,
así tengan 70 o 16 años.

Aunque no tengan los pelos
de la burra en la mano,
como dice el viejo refrán*,
me impresiona ver a personas
que afirman con una
certeza envidiable que
esto es blanco o esto es azul.

Hubo un tiempo,
hace muchos años,
cuando fui cristiano,
y que veía cómo varios de
"mis hermanos" hablaban con
absoluta certeza de la fe,
del cielo, del pecado, etc.,
que quería ser como ellos,
tener esa confianza.

No obstante, Dios tenía otro plan
para mí (otorgándoles el
beneficio de la duda a esos
creyentes) y me hizo libre
de todo eso, me hizo dudar
de todo, incluyéndolo a él.

Reflexiono escribiendo esto,
y quizá no haya valorado
como debiera esta gran riqueza.

Por eso, no puedo decir con
absoluta certeza, de que lo que
se ve en la imagen es el cielo.

Tal vez en algún momento de esta
semana, por un instante,
el mar estuvo sobre nuestras
cabezas y no nos dimos cuenta,
como no nos damos cuenta
de otras muchas cosas,
porque nuestra "experiencia"
nos impide sorprendernos
y considerar otras posibilidades.

Tal vez sí era el mar.


* N. de N. El refrán al que hago referencia es un refrán o proverbio mexicano que dice: Si te digo que la burra es parda, es porque tengo los pelos en la mano, el cual hace alusión a afirmar cosas teniendo pruebas.



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