La vida y sus besos ocasionales

Hace muchos años vi una película en la tv de la que no tenía información previa, son de esas películas que uno se encuentra accidentalmente y son una disfrutable sorpresa.

Tal fue el caso de la película Runaway Train, con Jon Voight.

Es muy recomendable.

Hoy me acordé de una frase de William Shakespeare con la que termina la película:

“No beast so fierce but knows some touch of pity. But I know none, and therefore am no beast.”
(“No existe bestia tan feroz que no sienta alguna piedad. Pero yo no siento ninguna y, por lo tanto, no soy tal bestia”.)

Y reflexionaba hoy en la mañana, pensando en lo vivido el día anterior, cuando la vida en un arrebato de generosidad, me dio un beso, que a veces también puede ser la gran hija de puta, ya que si bien es cierto que en este mundo existen bestias que no sienten piedad alguna, hay bestias feroces que en algún momento sienten alguna compasión, pero también hay personas que no siendo bestias y sabiendo lo que es la compasión, han sido tratadas como bestias y como bestias que no supieran siquiera lo que es la piedad.

Depende de cada uno con cuál imagen de la vida se quede.

Coincido con Amlo: Perdón no significa olvido.

Y yo, me quedo con el beso de ayer.


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