Buscando en el fondo del alma una razón

Hace un año hice este ejercicio de autorretratos.

De hacerlo como una forma de autocrítica,
de revisar el alma y buscar si había allí
algo bueno, algo puro, algo significativo,
algo que valiera la pena.

Fue un ejercicio de aceptación,
de aprecio por la persona que yo dibujaba.

Fue una recuperación de una persona,
fue un ejercicio de rescate,
de reconciliación.

A un año de distancia,
hice otro dibujo ayer, 2 de mayo.

Sigo buscando en el fondo del corazón,
sigo buscando una razón.




















Y aquí los retratos y una reflexión escrita el año pasado.



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