Una imagen decembrina





La época decembrina, la época de las reuniones, de mostrar las emociones y los afectos. Los canales de Tv, los noticiarios se afanan por mostrar actos que muevan al sentimiento y sl sentimentalismo, se rememoran las películas que tocan las fibras más profundas de las familias.

En todos lados hay alusiones a estas fechas y llega un momento en que este bombardeo termina por fastidiar, sobre todo para quienes esto días han dejado de ser un acontecimiento vinculado a las creencias religiosas o familiares.

Quizá fue por eso, quizá fue porque queriendo ver hacia otro lado que no fueran esferas y árboles de navidad o vestidos de Santa, me detuve en esa imagen.

Estaba yo formado en un supermercado, en la fila rápida, donde uno va a pagar lo que puede llevar con las manos, dos o tres cosas. Delante de mí, iban dos obreros, llevaban sus cascos, al parecer, su obra estaba ahí junto, donde se está ampliando la Plaza.

Y así sin querer, me di cuenta del par de objetos que uno de ellos llevaba. En una mano un paquete de tortillas y en la otra, bueno, no, en el otro lado, rodeaba con su antebrazo y al final sostenía con su mano otro objeto. La forma en que sostenía ese objeto, era como un abrazo, como si tuviera a un niño pequeño en su regazo. No era sostener un objeto y ya. Había afecto, había un sentimiento, había un vínculo.

En esas reflexiones estaba cuando les tocó a los obreros pasar a la caja.

Cuando a mí me tocó pasar, salían los obreros del supermercado, y uno llevaba un paquete de tortillas en una mano, y en la otra lo que en ese momento parecía su más valiosa posesión, una coca cola de tres litros.

Comentarios

Anónimo dijo…
Ese final me sacó una carcajada.
Me agradó bastantante su pensar, el detenerse a observar y no sólo ver las cosas por la superficie.
En ocaciones ocurre que observó a las personas e imagino que harán después de nuestro encuentro, sea éste en un camión, simplemente en la misma calle, sólo pasa, sólo pienso en las diversas formas de vivir y eso me hace reflexionar, pensar en que no sólo importa lo concerniente a mi benefició, lo concerniente a mi entorno, hay mucho más que eso y es ahí cuando digo -si fuéramos menos egoístas la vida sería más armoniosa, más placentera.

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