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Kurosawa y la estupidez espiritual

Hace años ya, que dejé de ser creyente, en el sentido religioso,
porque tal vez todos somos creyentes de algo, en cierto modo.



Fueron varias las circunstancias que me obligaron,
las luchas internas por un lado, mi forma de vivir que por más que
lo intentaba era incompatible con la vida de un creyente católico,
las decisiones que se tomaban dentro de esos grupos
y que por un momento me hicieron pensar que se controlaba
la vida de los demás bajo el argumento que era la "voluntad
de Dios" la que mandaba, pero creo que hubo una que pesó
para que mi vida de creyente comenzara a menguar, haciéndome
pensar que todos esos años habían sido una falacia.

Hace un rato leía una nota acerca del legendario director de cine
Akira Kurosawa y su encuentro con otro no menos legendario,
Andrei Tarkowsky, al cual no he seguido, no he visto ninguna de sus
películas, pero sí escuchaba mucho de sus películas a través de
un viejo amigo que conocí en el DF, un tipo retraído, algo extraño,
que años después supe que se suicidó.

De ese encuentro, la nota dice que Kurosawa quedó impresionado
por la película Solaris de Tarkowsky, y a éste le agradó tanto
el elogio que se emborrachó y comenzó a cantar una canción que
era parte de una de las películas del japonés, y dice de Kurosowa:

"Y como si se tratase de una competición, me uní a él. Porque en ese momento me sentía muy feliz de encontrarme viviendo en la Tierra". 

Estuve asistiendo a esos grupos de jóvenes y familias por casi 20 años y una forma de buscar a través de la alabanza, ver a Dios, escucharlo, era cerrar los ojos, y agradecer levantando las manos. Eso lo vi cuando comencé a asistir, en grandes encuentros en estadios, donde había multitudes de creyentes, y luego lo seguí haciendo en los pequeños grupos. Sí, en algunas ocasiones vi que no todas las personas cerraban los ojos, incluso algunos cantaban y miraban a todos lados.
En mi caso, creo recordar que cerrar los ojos y cantar, muchas veces fue como esa experiencia de Kurosawa al ver a su amigo director cantar borracho o "lleno de mosto", como dice la biblia, se sentía feliz de encontrarse viviendo en la Tierra. Así me sentía yo en medio de los "hermanos".
Hasta que en una ocasión, en un grupo pequeño, menos de diez personas, donde había un coordinador, de esos que conducen a esos grupos, un hombre al que había escuchado y visto llorar como un niño cuando hablaba de su testimonio, de su cambio de vida luego de encontrar a Dios, después de la oración, en la conversación que suele darse en esos grupos, en un momento él comentó que lo que se pedía del creyente actual era vivir de acuerdo al evangelio y no limitarse con ser estúpidamente espiritual.
Por quien lo dijo, en el momento que lo dijo y cómo lo dijo, por supuesto que me sentí aludido. Vamos, cualquiera, hasta se puede asustar si a dos metros ve a un tipo con los ojos cerrados y los brazos levantados. Así que si esta persona no cerraba los ojos, seguro que orar con los ojos abiertos no le impedía juzgar. 
No sé si en mi inconsciente, a partir de ese momento comencé a pensar que mi lugar no era ahí, y el caso fue que no duré mucho tiempo.
Al paso de los años, he tenido otros momentos, en los que he sido incluso más feliz que cuando oraba, y a la distancia, creo que debería agradecerle a ese "hermano" porque tal vez con su comentario me empujó hacia otros mundos, donde aprendí a dejar de esperar "estúpidamente" que un Dios todopoderoso viniera a salvarme.

http://culturainquieta.com/es/cine/item/12327-la-emotiva-reaccion-de-kurosawa-ante-la-obra-maestra-de-tarkovsky.html

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