Un toque de canela

Hace unos días vi esta película.

Un abuelo y su nieto.

La astronomía y la gastronomía, que la primera cabe en la segunda.
Magnífica relación entre ambas disciplinas.

El nacionalismo, tan actual, tan viejo.

La familia, la comida, los amigos, el placer de disfrutar
el aquí y el ahora. Placer, por cierto,
que lo mismo se disfruta en América,
Asia, Europa o África,
que en la parte más oriental
del Mediterráneo,
en las costas de Turquía y Grecia.

La esperanza de hallar el amor perdido,
y al final, el implacable destino.

No obstante, el amor se plantea como
algo más allá, de aquello que se vincula
a una persona.

Se propone como una actitud
ante toda circunstancia, aquella
que siempre puede suavizar las cosas,
sobrellevarlas,
como la canela en los alimentos.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Porqué Zangaruto?

Una muerte inútil.

Baila...y cállate